¿Atrapado por las emociones negativas? Síntomas para reconocerlas

Cuando las emociones no se expresan, el cuerpo duele, y lo hace notar. Desde hace mucho tiempo se habla de que las emociones negativas que soporta diariamente nuestro cuerpo nos hace padecer varias enfermedades  psicosomáticas. La relación de la mente sobre el cuerpo es bien clara. Del mismo modo que las enfermedades físicas influyen en nuestro estado de ánimo y nos provocan temor, miedo o preocupación, muchos problemas psicológicos provocan síntomas físicos. Las enfermedades psicosomáticas son muy frecuentes; casi un 12% de la población sufre estas molestias y se considera que una cuarta parte de las personas que acuden médico de atención primaria presentan este tipo de enfermedades. En términos generales, se entiende por enfermedades psicosomáticas a aquellas patologías que no pueden ser explicadas por una enfermedad médica, y que, además, pese a que existiera alguna enfermedad médica, los síntomas son excesivos en comparación a lo normal. Pero, afortunadamente, existe una línea inversa que asegura que ciertas emociones “liberadoras” nos pueden alejar del dolor y las enfermedades.

El poder (negativo) de las emociones

El psicólogo Santiago Gómez, director de Decidir Vivir Mejor y del Centro de Psicología Cognitiva, asegura que cuando las personas no pueden expresar sus emociones, es decir, aquello que piensan y sienten y, sobre todo, reprimen las emociones negativas (enojo, ansiedad, angustia y disconformidad, entre otras) comienzan a expresarse en el cuerpo mediante dolores y enfermedades

Entonces, si una persona no expresa sus emociones pueden darse diferentes consecuencias que repercuten en el organismo y ocasionan problemáticas. Para detectarlas, deberíamos estar atentos a los siguientes síntomas:

Ansiedad, estrés o depresión, y baja autoestima: la persona siente que todos lo pasan por arriba, y esto es producto de no poder defender lo suyo, sus derechos, y darse su lugar. Esta persona siente enojo consigo mismo por no poder expresar lo que piensa y siente, pero, aun reconociéndolo, no puede cambiarlo. Mareos, dolor de cabeza, vértigo, desmayos, afonía, sensación de ahogo, nauseas, estreñimiento, cansancio, dolor muscular, etc.

Usá las emociones a tu favor

Muchos especialistas aseguran que las emociones positivas o liberadoras pueden desalojar la carga negativa de aquellas otras sensaciones que, ancladas en nuestro cuerpo interior, amenazan nuestra salud.

Esas emociones “sanadoras” son:

esperanza* La esperanza. Es una emoción curadora que nos mantiene en una actitud de apertura interior hacia aquello que aguardamos en el futuro. La esperanza como emoción nos seguirá apartando de todo dolor.

asombro* El asombro. Es la emoción que inicia la posibilidad de un descubrimiento y, también, de una mirada nueva y diferente sobre el mundo. Desplaza de esta forma a otras emociones, aún aquellas que parecieran afirmarse mucho en el tiempo, como la rabia, el rencor o la frustración.

descarga* La alegría. Deberíamos alargar más el tiempo de la alegría para llenar de endorfinas nuestro cuerpo y levantar, así, nuestro sistema inmune.

fe* La fe. Como emoción, la creencia pertenece a lo más profundo del ser humano. Nos acerca nuevas posibilidades y nuevos caminos, mientras que nos aleja de aquellas emociones “duras” y molestas que llevan a la enfermedad.

amor* El amor. El verdadero amor es un proceso de desarrollo interior, tanto afectivo como espiritual. En esa cima, percibiremos la certeza de encontrarnos en un estado de completa armonía y felicidad.

Elegir entre las emociones negativas o las sanadoras cambiaran nuestra manera de vivir, y con ello, aliviaremos nuestro cuerpo.

Y vos ¿detectas algún síntoma de estar atrapado en las emociones negativas?

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